Autor Tema: CABLES DE ALIMENTACIÓN  (Leído 1712 veces)

Rocoa

  • Administrador
  • Usuario Completo
  • *****
  • Mensajes: 240
    • Ver Perfil
    • Tocando al viento
CABLES DE ALIMENTACIÓN
« en: 01 de Marzo de 2020, 01:06:55 pm »
EL CRÍTICO "METRO Y MEDIO" DE CABLE

Pensemos que es el suministro de corriente eléctrica procedente de los cables de alimentación, que fluye a través de los componentes del sistema de audio, lo que es convertido en ondas sonoras que podemos escuchar al final del proceso de reproducción musical.
Y cuanto más limpia sea la electricidad, y cuanto menos se impida su flujo, mejor será la reproducción sonora del sistema que estemos escuchando.

Todos los componentes agradecen el suministro limpio y eficiente de corriente eléctrica, y lo percibiremos más claramente cuanto más resolutivos sean.


Los audiófilos que han experimentado con cables de alimentación de calidad han percibido la mejoría en el rendimiento sonoro que supone su utilización, lo cual a menudo puede llegar a producir asombro (aquí no hablaremos de fusibles...).

Quizás más que con cualquier otro componente de audio el resultado produce perplejidad entre los aficionados, sobre todo cuando no tienen experiencia en este asunto, debido al efecto claramente audible que pueden llegar a producir, no solo en la calidad sonora de un sistema sino también en su capacidad para mejorar la inmersión musical y el disfrute del oyente.


Como audiófilos que somos confiamos en nuestros oídos pero no siempre resulta fácil entender como el reemplazo de un solo eslabón en la larga cadena del suministro de energía eléctrica puede tener un impacto tan perceptible.

Efectivamente, teniendo en cuenta que los cables de alimentación no llevan una señal musical, sino más bien una onda senoidal de 50 ciclos/segundo, junto con los armónicos asociados y otros tipos de ruido presentes en la corriente alterna, resulta complicado asumir el hecho de que se modifiquen cualidades sonoras como graves, agudos, matices, dinámica, escena sonora, etc.

Pero los resultados obtenidos ahí están, y es claramente obvio para cualquiera que se siente a escuchar un sistema resolutivo (lo cual no implica que sea caro) que esté bien ajustado, independientemente de las preguntas que nos hagamos sobre las razones responsables de que esto ocurra.

Si bien las distinciones entre distintos modelos pueden ser significativas, su importancia y grado variará entre diferentes sistemas, por lo que solo podremos determinarlas experimentándolos en nuestros propios equipos de sonido.


No me atrevería a hacer una jerarquización predecible de las prestaciones respecto al precio puesto que no siempre son los modelos más caros, o los más evolucionados técnicamente, los que proporcionan un resultado más satisfactorio para el oyente.

He tenido experiencias con sistemas de audio que no estaban rindiendo apropiadamente en los que, tras incluir buenos cables de alimentación de nivel básico en sus competentes, no solo han mejorado sino que además han sufrido una metamorfosis, transformándose en sistemas completamente distintos, más reveladores, equilibrados y disfrutables.
Digamos que dichos cables han venido a "pulir un diamante en bruto".


La respuesta a la pregunta de por qué un cable específico de alimentación es mejor que el cable estándar que viene en la caja de nuestros aparatos es sencilla. Porque se ha gastado más tecnología y dinero en el diseño de un producto que hará que el equipo pueda mostrar su rendimiento plenamente y con menos interferencias.

Al preguntamos qué es lo que notaremos cambiando los cables de alimentación de serie de nuestros aparatos por modelos más evolucionados las respuestas podrían ser múltiples. De manera resumida podríamos decir que, comparativamente:

  • Los cables de serie restringen el aporte de energía, desvitalizando la vivacidad e inmediatez de la música; enmascaran las altas frecuencias por lo que disminuye la aireación y la apertura; incrementan el ruido de fondo al no rechazar las interferencias electromagnéticas y de radiofrecuencia (EMI/RFI).
  • Los buenos power cords no truncan la dinámica. Por el contrario, muestran una excelente dinámica (más palpable en la microdinámica, acentuando los distintos gradientes), aportando energía a la música y PRaT. Tampoco distorsionan las frecuencias agudas ni las graves y reducen el ruido de fondo por su rechazo EMI/RFI.


El único caso en que los power cords no tiene un efecto significativo es cuando se utiliza con un acondicionador o regleta de baja calidad porque actúa como una alta impedancia a la demanda instantánea de corriente.
También en aquellos casos en que hay algún problema "aguas arriba", en la línea de alimentación de la casa o en el cuadro eléctrico, que suponga un cuello de botella para el flujo de corriente.

De ahí la importancia de disponer de una buena línea dedicada, además de un buen distribuidor o acondicionador en el que conectarlos.
« Última modificación: 01 de Marzo de 2020, 08:46:56 pm por Rocoa »

Rocoa

  • Administrador
  • Usuario Completo
  • *****
  • Mensajes: 240
    • Ver Perfil
    • Tocando al viento
Re:CABLES DE ALIMENTACIÓN
« Respuesta #1 en: 01 de Marzo de 2020, 01:07:49 pm »
EL “PRIMER METRO Y MEDIO” EN LA PERSPECTIVA SISTEMÁTICA DEL EQUIPO DE AUDIO.

Los cables que utilizamos para alimentar el sistema de audio no pueden mejorar los cables que vienen desde la central eléctrica, del transformador y los de la calle. Entonces, ¿cómo es que afectan al sonido del equipo de audio?

Es obvio que los cables precedentes o postcedentes (según como se mire -no olvidemos que estamos hablando de corriente alterna-) a los de alimentación que conectan nuestros aparatos no pueden hacerlo.
Pero el power cord va a tener un considerable impacto en las prestaciones del equipo y la explicación podríamos verla desde la perspectiva sistemática de considerar los cables del equipo de audio como parte integrante de dicho sistema.
Hace tiempo que leí una analogía al respecto y me parece apropiado exponerla aquí:


Cuando un topógrafo utiliza un teodolito (instrumento topográfico de precisión para medir ángulos de distintos planos), su resolución depende de la estabilidad del trípode y de la tierra en la que se sustenta.

Parece lógico considerar que los temblores de tierra y la vibración del trípode, que ocurren entre el telescopio del teodolito y el objetivo fijado, reducen la resolución.
Pero este aparato está diseñado precisamente para minimizar las posibles influencias de esas interferencias externas.


De manera similar, la resolución con la que la señal de audio es transferida por un aparato del sistema a otro depende de lo estable que sea la relación entre los componentes.
Si la corriente que le proporcionamos al sistema se provee mediante un eslabón estable que elimina ruido y resonancias eléctricas entre los componentes, entonces la señal musical se transferirá con elevada resolución.


Correcto, pero...... ¿qué pasa entonces con los cables de la compañía eléctrica que nos suministran la corriente eléctrica?

El teodolito y su objetivo trabajan con elevada resolución, independientemente de la rotación del globo alrededor del sol a 460 metros por segundo. Mientras la unión entre la fuente y el objetivo sea estable se mantiene la resolución, independientemente de lo que ocurra fuera del sistema.

De manera similar, mientras que la estructura del cableado que conecta los elementos del equipo de audio entre sí se mantenga estable, con bajo nivel de ruido y libre de resonancias, se mantiene la resolución. Y aquí es donde entran en juego los buenos cables de red.


Parafraseando a Caelin Gabriel, el alma mater de la empresa Shunyata Research, una de las que más ha innovado en el campo del tratamiento de la alimentación eléctrica de los equipos de audio:

La corriente eléctrica que alimenta nuestros sistemas de audio es alterna. Entonces el power cord no es el "último metro y medio" sino el primero.
El cable de alimentación de un componente no es el final del largo camino por el que ha viajado la energía eléctrica hasta nuestros aparatos.

Desde la perspectiva del componente es donde comienza todo y son los primeros metros del power cord lo que influencia el aparato. Con un número relativamente alto de componentes en el equipo de HiFi, localizados cerca uno del otro, hay un gran número de tales puntos de partida estrechamente juntos.



En realidad, el componente se encuentra entre dos conductores de corriente: la fase y el neutro. La potencia de CA oscila (alterna) hacia adelante y hacia atrás a una velocidad de 50Hz. Así que la energía no "se vierte" en el componente en absoluto, tal  y como podría sugerir una analogía hídrica.


La fuente de alimentación del componente está dentro de una compleja red de cables y conectores. Todos los cables y conectores pueden afectar al rendimiento de la fuente de alimentación del componente si consideramos el equipo hifi bajo una perspectiva sistemática (el todo influye en las partes y las partes lo hacen en el todo).


Si pensamos en los cables como ecualizadores de sonido ridículamente caros, podríamos hacer la analogía con los condensadores, o sea, que el cable reemplaza o añade una coloración con otra nueva que nos agrada. No lo veo así.
Hay quien considera a los condensadores enemigos del audio de calidad, y optarían por eliminarlos, pero los condensadores son utilizados por los diseñadores de equipos con muy buen criterio para hacer el ajuste fino de los mismos.



¿Por qué no considerar entonces los cables de alimentación como componentes integrantes del sistema de audio o, más concretamente, del circuito de la fuente de alimentación de los aparatos?

« Última modificación: 06 de Marzo de 2020, 06:33:31 pm por Rocoa »

Rocoa

  • Administrador
  • Usuario Completo
  • *****
  • Mensajes: 240
    • Ver Perfil
    • Tocando al viento
Re:CABLES DE ALIMENTACIÓN
« Respuesta #2 en: 01 de Marzo de 2020, 01:08:00 pm »
A VUELTAS CON LOS GREMLINS UNA VEZ MÁS

Cada vez son más los que tienen claro que la EMI que afecta a la calidad sonora de un sistema es generada por los propios componentes que lo integran, siendo la primera causante de degradación sonora la propia fuente de alimentación de los aparatos, ya que generan una gran cantidad de ruido transitorio, además de los circuitos digitales.


El cable de alimentación está directamente conectado a la fuente de alimentación por lo cual, en cierto modo, podríamos considerarlo parte del bobinado primario del transformador de potencial La transición entre los metales que lo componen y las conexiones pueden causar reflexiones electromagnéticas que se propagan hacia atrás, hacia la fuente de alimentación.

Por tanto, si el power cord presenta una impedancia elevada a estas señales, podrán rebotar de nuevo a la fuente de alimentación en donde pueden intermodular, aumentando así los niveles de ruido de alta frecuencia del componente.


Bajo esta perspectiva la EMI generada por cualquier sistema de audio es mucho más dañina para su sonido que la que llega a través de la red eléctrica a nuestro hogar.
Dependiendo de la ubicación geográfica, la energía eléctrica que tomamos de la pared puede traer más o menos ruido, pero la conmutación de las fuentes de alimentación, rectificadores y circuitos digitales añaden energía de alta frecuencia a la electricidad y devuelven una onda trasera de esa energía ruidosa que puede trasladarse a través del distribuidor de corriente a otros componentes del equipo.


El resultado es un empeoramiento de la relación señal-ruido y el desenfoque de la señal de audio, lo que conduce a distorsiones tímbricas, dinámicas y sutiles diferencias temporales (esas que corrompen la coherencia sonora debido a que el ataque, resonancia y desvanecimiento de las notas musicales no se reproduce en el "tempo certero") .

Si pensamos que la señal de audio amplificada enviada a los altavoces es en última instancia el producto de la modulación de potencia de una señal musical compleja, tiene sentido incluir el acondicionamiento de energía como parte integral de nuestro sistema de audio, lo cual incluye obviamente a los power cords que conectamos a los componentes del equipo.


Si nos referimos al blindaje de los cables de alimentación, lo más probable es que pensemos que es vital para evitar interferencias de RF y EMI para los componentes cercanos.
Si bien este blindaje es conveniente para las líneas de transmisión que llevan señales de audio de bajo nivel como los cables de interconexión, con los cables de alimentación el asunto se vuelve más complicado.

En los cables de alimentación el apantallamiento crea mayor capacitancia, lo cual nos puede llevar a un carácter menos dinámico de la música.
Para mantener la capacitancia baja a pesar del blindaje, este debe estar bien espaciado, lejos de los conductores.


No olvidemos que estamos hablando de una corriente de baja frecuencia (50 Hz) y aquí la capacitancia es el enemigo, más que la inductancia, por lo que el filtro capacitivo que proporciona el apantallamiento puede no ser beneficioso si no está bien implementado.
Esa es la razón por la que algunos fabricantes como Shunyata evitan la utilización de malla de apantallamiento en sus diseños y buscan el rechazo de ruido con otras técnicas como la distribución geométrica de los conductores.


Sin embargo el blindaje ayuda a proteger los componentes que procesan la señal de audio de las interferencias de radiofrecuencia (RFI) del cable de alimentación, además de las interferencias electromagnéticas (EMI).

El cable actúa como una antena en este sentido, transmitiendo y recibiendo esas señales, por lo que deberíamos drenarlas o tratar de minimizarlas ya que mermarán la calidad sonora, y por tanto el disfrute musical (sonido adelantado, "duro", áspero, excesivamente brillante.....en fin, sobran calificativos para un fenómeno que los audiófilos experimentados conocen bien).


En los tiempos que vivimos no podemos obviar la intersección de dos desarrollos tecnológicos: la proliferación de transmisiones de frecuencias en el rango de los gigahercios, (routers wi-fi, teléfonos móviles, dispositivos Bluetooth...) y el uso masivo de sistemas de audio digital operando a elevadas frecuencias.

El blindaje para luchar con esas frecuencias de gigahercios es diabólicamente difícil, e imposible de hacer completamente ya que estas diminutas longitudes de onda son capaces de colarse por todas partes y acoplarse con las señales musicales, distorsionándolas.

Las señales de alta frecuencia impregnan nuestra atmósfera todos los días y muchos aún no han llegado a apreciar adecuadamente el profundo efecto que dicho ruido tiene en la experiencia auditiva debido a que puede considerarse intrascendente para el sistema de audio el uso de buenos power cords por el simple hecho de que se escucha "igual" el sistema con los de serie.
Pero el ruido de alta frecuencia elude los circuitos de filtrado internos de los aparatos mediante el acoplamiento capacitivo e inductivo, y eso causa distorsión de intermodulación con las señales.
Sin un filtrado adecuado, la degradación significativa de la señal es inevitable.

Esas señales de alta frecuencia se atenúan de forma natural a lo largo de los cables. Por tanto el ruido de alta frecuencia en la línea de alimentación es más intenso cuanto más cerca se induce del equipo. Por lo tanto, cualquier medio empleado para evitar que el ruido de alta frecuencia penetre en el equipo será más eficaz cuanto más cercano se encuentre de la entrada IEC del aparato.
Por lo tanto el cable de alimentación ocupa la ubicación más crítica si pretendemos acondicionar la energía para obtener un sonido de mayor calidad.

Sin embargo resulta curioso el hecho de que veamos los cables de alimentación y los acondicionadores como si estuviéramos 20 o incluso 30 años en el pasado, donde este tipo de ruido inducido no era tanto un problema como lo puede ser hoy en día.


Por otro lado, para complicar aún más las cosas, podemos pensar que dado que nuestros cables son apantallados estamos evitando los problemas de este tipo.

La realidad es que estamos en lo cierto parcialmente, porque en esas altas frecuencias que nos invaden el apantallamiento convencional no evita que el ruido de RF se acople capacitivamente en los conductores que transportan la energía eléctrica.
Por no hablar también de que el propio apantallamiento es drenado a un plano de tierra que en cierto sentido es tan sensible como la señal musical, ya que dicha "señal" es la diferencia de potencial entre la señal propiamente dicha y la tierra/masa.


No obstante la experiencia me indica que el blindaje con malla de apantallamiento es una buena idea cuando está bien implementada, sobre todo en componentes digitales y aparatos que monten fuentes de alimentación conmutadas (SMPS) ya que suelen ser muy ruidosos.

« Última modificación: 28 de Septiembre de 2020, 01:29:14 am por Rocoa »

Rocoa

  • Administrador
  • Usuario Completo
  • *****
  • Mensajes: 240
    • Ver Perfil
    • Tocando al viento
Re:CABLES DE ALIMENTACIÓN
« Respuesta #3 en: 01 de Marzo de 2020, 01:08:12 pm »

EL ADN DEL CABLE DEJA SU IMPRONTA EN EL SONIDO DEL SISTEMA

Todo aquello que se introduce en el sistema de audio puede dejar su particular firma sonora en el sonido que se obtiene, lo cual incluye los cables de alimentación, además del tipo de conectores que montan junto con la manera de realizar las conexiones.

Los cables son utilizados a veces para conseguir una personalidad sonora particular en un sistema, y es válido, pero cuando ya tenemos el balance sonoro que queremos, lo último que deseamos es que desaparezca por lo que no deberíamos utilizar un cable que modifique la respuesta en frecuencia o cualquier otro parámetro relacionado con la neutralidad y la resolución.


Muchos cables producen un sonido muy enérgico con una presentación sonora muy adelantada, comprometiendo la profundidad y la atmósfera.
Otros hacen que el equipo se vuelva excesivamente relajado y poco envolvente.
Los hay que resultan hiperdetallados de manera artificial, sacrificando el balance tonal, comprometiendo la coherencia y la musicalidad.
Algunos confieren una personalidad lujuriosa, envolvente y eufónica al sonido percibido, minimizando los transitorios, llegando a parecer suaves y lentos.

En fin, como siempre, debemos buscar el equilibrio, afinando el sistema de sonido en la dirección de un balance correcto, y que además sea de nuestro agrado, para poder disfrutar plenamente de la música.


Aunque no lo considero muy ortodoxo, podría comentar algunas generalidades acerca de aspectos particulares de los cables de red que pueden influir en mayor o menor medida en el rendimiento de los mismos.

Están basadas en una amplia experiencia construyendo, modificando y probando cientos de modelos y configuraciones durante casi 30 años, pero quiero dejar muy claro que es una cuestión compleja y el hecho de considerar parámetros aislados puede llevarnos a más equivocaciones que aciertos.

Los conductores de calibre muy grueso suelen introducir distorsiones de fase, retrasos temporales entre las altas y bajas frecuencias. El efecto es una imagen borrosa, el grave inflado, lento y poco articulado, además de agudos redondeados.
Los conductores de menos calibre suelen proporcionar un sonido más delgado y con menos densidad y saturación tímbrica. Subjetivamente pueden resultar más articulados y dinámicos.
Por otro lado los conductores sólidos suelen reproducir muy bien las frecuencias graves pero muestran unos agudos menos refinados y poca aireación, lo contrario de los multifilares.


Respecto al material conductor, a mi modo de ver el cobre de alta pureza ofrece el mejor balance.

Podríamos preguntarnos por qué las mejores antenas son chapadas en plata y pulidas regularmente para retirar el óxido.
Es exactamente esa la razón por la que no me agrada la plata en los power cords ya que suelen mostrar la personalidad excesivamente brillante de este material, desplazando el balance tonal hacia el rango de frecuencias altas.

Creo que el hecho de que su conductividad sea superior a la del cobre facilita que esas altas frecuencias indeseadas de las que ya hemos hablado se transmitan entre los componentes.


Me he encontrado con cantidad de variables en las experiencias con cables de plata y cobre chapado en plata, siendo difícil predecir los resultados. En algunos casos han sacado a relucir las peores cualidades de la plata en mi sistema (exceso de brillo, dureza, déficit de control en el grave, etc), aunque en contadas ocasiones, como es el caso de la gama alta de Audioquest, los resultados han sido sorprendentes.
Y sí, en los casos en que se utilice  amplificación de válvulas es posible que lo veamos desde otra perspectiva.

No obstante hay opciones para todos los gustos y sistemas, y la última palabra la deberá tener siempre el aficionado tras experimentar en su equipo.


Algunos cables de alimentación se utilizan condensadores, bobinas, ferritas y otros dispositivos en un intento de controlar los campos electromagnéticos alrededor del componente de audio y filtrar el ruido.
El éxito de estos enfoques dependerá del diseño específico y de la reacción con la fuente de alimentación del componente al que está conectado el cable de alimentación.


George Cardas utiliza algo muy simple en sus cables de red, una ferrita alrededor de la cual enrolla el cable de tierra (no así los conductores de fase y neutro porque arruinaría el sonido). Es una idea genial para eliminar ruido de alta frecuencia de la tierra del sistema, algo no deseable, porque ese ruido incrementará el voltaje en la referencia de la señal de audio, la masa.


Algo de lo que no somos conscientes a veces es el hecho de que todos los cables de alimentación del sistema pueden tener un efecto en el sonido obtenido, incluso cuando sólo están conectados a la regleta del sistema de audio con los componentes que alimentan apagados.
E incluso estando simplemente conectados al distribuidor sin estarlo a ningún aparato receptor en el IEC.
No olvidemos que forman parte del sistema.


« Última modificación: 01 de Marzo de 2020, 06:42:51 pm por Rocoa »

Rocoa

  • Administrador
  • Usuario Completo
  • *****
  • Mensajes: 240
    • Ver Perfil
    • Tocando al viento
Re:CABLES DE ALIMENTACIÓN
« Respuesta #4 en: 01 de Marzo de 2020, 01:08:24 pm »
DIFERENTES AROMAS, DISTINTAS PERSONALIDADES

Tras muchos años experimentando he aprendido que hay tres cosas importantes que hemos de considerar en los cables de red:

1) El propio cable en sí
2) Los conectores del cable, schuko e IEC
3) Los enchufes eléctricos en los cuales se conectan los cables de red (pared, regleta, acondicionador, aparatos…)


La estructura de estos elementos, los materiales utilizados (plásticos, metales, aleaciones, chapados) y sus relaciones son distintas variables que hay que considerar porque, sorprendentemente, tienen el potencial de modificar el sonido de un sistema. Esa es la razón por la que muchos audiófilos lo utilizan como controles de tono para ajustar el balance sonoro en sus sistemas.


A mi modo de ver, el sonido más natural lo he conseguido con conectores de cobre puro, sin ningún tipo de aleación. Pero estas conexiones tienen el inconveniente de que se oxidan y el óxido de cobre, a diferencia del de plata, no es conductor.
Claro que este problema se podría abordar tratándolos con frecuencia con productos para evitar el óxido, como los de Craig, pero no estoy dispuesto a ser tan esclavo, aunque realizo la limpieza de conexiones con regularidad.

Es por eso que siempre incluyo conectores con chapado en metal noble en mis cables, y de este modo puedo garantizar la integridad de las conexiones a largo plazo.


La plata, a pesar de ser más conductora que el cobre, puede mostrar su firma sonora particular, por lo que no siempre resulta la opción más apropiada, aunque en algunos casos los resultados obtenidos son satisfactorios.

El latón (aleación de cobre y cinc que suele contener cantidades significativas de hierro y plomo), no lo consideraremos por sus deficientes cualidades sonoras.

El bronce (aleación de cobre, estaño, zinc, plomo, fósforo) da un resultado un tanto áspero en frecuencias medias y altas, algo de lo que se han dado cuenta los fabricantes más prestigiosos hace tiempo, razón por la cual han dejado de utilizarlo.


Oyaide y Furutech han utilizado la aleación de cobre-berilio (muestra la mayor conductividad entre las aleaciones de cobre) para sustituir al bronce, corrigiendo así sus defectos, aunque no por completo ya que también puede llegar a sonar “duro" y áspero en frecuencias medias altas.

Es por eso que Furutech ha incorporado el cobre puro en todos sus conectores de corriente eléctrica (algo que ya hacían otras marcas como Iego, Onix o Neotech), con lo que el sonido obtenido es más suave.


El inconveniente del cobre es que la presión ejercida no puede ser tan intensa como cuando está en aleación por lo cual la conexión no es tan robusta, además del problema del óxido mencionado anteriormente.
Sería el material ideal si tuviera las propiedades de dureza y elasticidad que presenta el bronce o el cobre-berilio, aunque dados los mecanizados con que se presentan no creo que sea un problema en nuestros equipos domésticos.

El chapado de los de los materiales de contacto tiene importancia cuando hay dos elementos emparejados para hacer un circuito de potencia, siendo los materiales más utilizados el oro y el rodio.


El chapado de oro es el más utilizado en electrónica para proporcionar una capa conductora eléctrica resistente a la corrosión sobre el cobre, normalmente en conectores eléctricos y placas de circuito impreso.

El problema con el chapado en oro es que normalmente necesita un metal de barrera porque depositado directamente sobre el cobre no forma un enlace fuerte, de manera que los átomos de cobre tienden a difundirse a través de la capa de oro, causando empañamiento de su superficie y formando una capa de óxido y/o sulfuro.

La forma de evitar esto es hacer un chapado previo con níquel, antes de aplicar el oro, pero es bien conocido el efecto pernicioso de este metal en el sonido, razón por la cual muchos fabricantes optan por no utilizarlo.

De modo que debemos considerar no solo el material del chapado sino también metal intermedio que puede estar involucrado en el proceso de chapado.


El hecho de que el oro sea un material blando le confiere ventajas y desventajas a la hora de formar parte de una conexión.
La ventaja, aparte de su buena conductividad, es que al ser blando se "amolda" a la conexión, rellenando mejor los espacios, lo cual garantiza un buen contacto en las superficies implicadas en la conexión y menos posibilidades de que se produzca el nefasto microarco.

La desventaja consiste en que el uso continuado puede hacer que el chapado desaparezca, algo que todos hemos observado en conectores muy usados.


El rodio resulta mucho más resistente que el oro por lo que soporta muy bien la manipulación continuada de las conexiones, aunque tiene una mayor resistencia al paso de la corriente que otros metales pero en estas aplicaciones el efecto debiera ser insignificante porque la capa del chapado es muy delgada.

La integridad de las conexiones es un punto crucial en la transmisión eficaz de la energía eléctrica.
Un cable de alimentación no transmite una señal musical, sino corriente alterna para suministrar potencia a la fuente de alimentación.
Entonces su superioridad sonora estará determinada por su capacidad para entregar corriente estable de manera instantánea, además de su capacidad para hacer frente a los efectos de EMI de los componentes a los que está unido.


Para hacer frente a los transitorios musicales el amplificador tiene que suministrar grandes cantidades de corriente en pocos milisegundos.
Los que dispongan de un amplificador con vúmetros podrán observar que el movimiento promedio de las agujas, incluso tocando a bajo volumen, es más bien poco.

Pero hay picos muy rápidos aunque no escuchemos a volúmenes elevados, incluso cuando se reproduce una guitarra o un piano de cola. Por eso es fundamental que la impedancia del cable y sus conexiones sea lo más baja posible.

Nuestras electrónicas son muy sensibles a los picos de corriente que exigen los transitorios. Sus fuentes de alimentación requieren corriente en forma de onda senoidal de manera continua y dinámica.
Cualquier defecto en los contactos eléctricos va a representar un impedimento y afectará al rendimiento del sistema por lo que este proceso comienza y finaliza con la integridad de las conexiones y la calidad de los materiales involucrados.


El cuidado de estos aspectos nos permitirá minimizar las pérdidas de corriente en los picos, contribuyendo a una mayor velocidad de respuesta.
En un amplificador la velocidad de respuesta (Slew Rate), una de sus especificaciones más importantes, se refiere a la capacidad del mismo de seguir variaciones rápidas de la señal de entrada.
Es un parámetro que indica la rapidez con que varía el voltaje de salida respecto al tiempo (limitado por la carga y descarga de la capacitancia interna). De ahí la importancia de que la corriente eléctrica fluya sin impedimentos.


Podríamos considerar que los sistemas de High End actúan como dispositivos de medida en el sentido de que son extremadamente sensibles a la calidad de la energía eléctrica suministrada, mostrándonos la firma sonora de todo aquello que se inserta en su paso.

Así, testando los power cords podremos percibir  como se modifica el carácter sonoro del equipo, no solo al cambiar los cables, sino usando diferentes tipos de conectores con el mismo cable.

El chapado en rodio proporciona un grave más ajustado, con punch y potente y los medios son muy limpios y claros. La sensación es que el sonido es sólido, sin coloraciones y con una escena amplia.

El chapado con oro nos proporciona un sonido más relajado, cálido, lujurioso y retrasado; el grave está menos controlado, aunque parece que hay más cantidad y podemos creer que el amplificador está dando más corriente.


Podemos tener la percepción de que el rodio transfiere la potencia más rápidamente y el oro lo hace de forma más gradual. Es como si con el rodio disminuyese el tiempo de subida del sistema.

Algo que he notado es que con los conectores de rodio tendremos varias semanas de sonido inestable, cambiando de sonido abierto a cerrado y oscuro, yendo y viniendo como un tiovivo.
 
Estos cambios son muy obvios y molestos en un sistema resolutivo, hasta el punto de que es necesaria la paciencia de un santo para esperar a que eso acabe, o bien acelerarlo con una máquina de rodaje, algo que hago desde hace muchos años.


Cualquier componente que introduzcamos en un sistema requiere un tiempo de adaptación, independientemente de que haya sido utilizado previamente o no.
Y esto no es diferente para los cables de alimentación.
El rodaje siempre lleva su tiempo pero en el caso de los cables que montan conectores de rodio resulta especialmente desalentador y fatigante.


No deberíamos descuidar los schukos hembra de la pared ni los sockets en la regleta o acondicionador ya que juegan un papel crucial en la transferencia de energía.
De poco vale el tener un schuko estupendo en el power cord si lo vamos a conectar a una regleta o enchufe de baja calidad y con contactos deficientes.


LA ORIENTACIÓN DEL SCHUKO EN EL DISTRIBUIDOR DE CORRIENTE SUELE TENER IMPORTANCIA.

La fase es un factor que no debe subestimarse a la hora de conectar los cables de red.
Si cambiamos la orientación del schuko en el distribuidor o acondicionador de corriente lo más probable es que se perciba una diferencia en el sonido obtenido, y una de las posiciones nos gustará más.


Suponiendo que el fabricante del aparato ha hecho sus deberes conectando el transformador en la polaridad estándar bastaría con enchufar el cable al aparato con la polaridad coincidente en los IEC macho y hembra, pero esto no ocurre con más frecuencia de lo deseable.


EL ORDEN EN QUE ENCHUFAMOS LOS APARATOS EN EL DISTRIBUIDOR PUEDE TENER IMPORTANCIA

Otra cosa que hemos de tener en cuenta es el lugar, u orden, en que enchufamos los cables de alimentación.


Si el distribuidor de corriente tiene una configuración en estrella esto no es determinante pero la mayoría de regletas que ofrece el mercado están cableadas internamente en serie.


Esto supone que el primer componente que se enchufa a la entrada de la regleta tiene la "línea más directa" y cada componente que se enchufe en un conector consecutivo es influido por el componente anterior.


Hay diversidad de opiniones al respecto, habiendo quien afirma que los amplificadores deben ser los primeros porque consumen más energía y otros defienden que no es la mejor solución dado que el amplificador primero restaría energía al resto de componentes que le suceden.

La experiencia me ha mostrado que lo más apropiado suele ser la primera opción, ya que el primer componente en la línea siempre se beneficia de un mayor ataque y los siguientes componentes suelen mostrar progresivamente un sonido más calmado y más redondez en el grave, aunque los efectos están condicionados por diferentes factores.

Lo ideal por tanto es probar y ver la posición en la que la escucha nos resulta más placentera.
« Última modificación: 19 de Julio de 2020, 01:19:07 pm por Rocoa »

Rocoa

  • Administrador
  • Usuario Completo
  • *****
  • Mensajes: 240
    • Ver Perfil
    • Tocando al viento
Re:CABLES DE ALIMENTACIÓN
« Respuesta #5 en: 01 de Marzo de 2020, 01:08:37 pm »

DIÁLOGOs CRUZADOs de Mark Y Jeff

- Hola Jeff, veo que sigues a vueltas con los cables de red.

- Pues sí Mark, la cabra tira al monte, ya sabes…..


- Me pregunto porque es un tema que genera tanta controversia entre los aficionados cuando somos tantos los que conocemos la importancia de los mismos.

- Bueno, no es de extrañar. Al fin y al cabo hay una pregunta que nos hemos hecho todos cuando comenzamos en esto:
Con kilómetros de cable entre la central eléctrica y el enchufe de nuestra casa, ¿cómo es posible que el último metro y medio de cable de corriente pueda afectar al sonido?

Yo también me lo cuestioné hace unos 30 años cuando un amigo experimentado en estas lides me propuso probarlo. Y ahí comenzó todo ya que las diferencias fueron tan evidentes que, tras seguir indagando en el tema, pronto me di cuenta de la importancia de la alimentación en nuestros equipos de audio.
Y a estas alturas tengo muy claro que la energía eléctrica, y cómo se entrega a nuestro equipo, es el talón de Aquiles de los sistemas de alta fidelidad.

- Sí, yo también lo tengo claro pero me llama la atención el hecho de que haya gente que todavía se cuestiona su importancia.

Una cosa que he apreciado a lo largo de los años es que el mundo está lleno de gente con conocimientos parciales y sesgados del mundo del audio. Proclaman que gastar dinero en ciertos componentes, especialmente cables, es derrochar el dinero (de fusibles no hablamos...) y fundamentan su argumentación en las medidas (algunas…).   
                               
Básicamente, si su conocimiento técnico no puede explicar como funciona algo, o cómo suena, entonces dicen que no funciona o no hay diferencias en el sonido.
Deberían ser honestos consigo mismos y admitir simplemente que no conocen de que modo funciona, antes que pretender ser expertos en todas las facetas del audio.


- He escuchado con relativa frecuencia referencias al efecto placebo cuando se diserta de estos temas.

- No es tan difícil concebir la posibilidad de que la presencia de diferencias en el tránsito de una señal eléctrica afecte al flujo y la calidad de la señal de audio de manera audible.
Realmente no es cierto que tengamos pocas evidencias científicas del porqué los cables afectan al rendimiento sonoro tal y como lo hacen, dado que tenemos un montón de evidencias empíricas que caracterizan el sonido obtenido con diferentes diseños.

Una verdadera  actitud científica requiere escepticismo y una mente abierta, e incluso saber el resultado antes del experimento intrínsecamente científico. Demostramos rutinariamente esto experimentando en nuestros sistemas y la diferencia es clara, como la noche y el día.
Estoy convencido de que se debe a una falta total de experiencia.
No todo el mundo tiene la paciencia o unas buenas condiciones para centrarse en esto, ni un sistema bien optimizado que muestre las diferencias (no me refiero a que sea un sistema costoso, solo resolutivo).

Algunos dicen que el asunto en cuestión es efecto placebo pero, como es percibido y reproducible experimentalmente con pruebas cuidadosamente realizadas, yo diría que en realidad es efecto nocebo en la mente del negacionista.
Al fin y al cabo es un hecho que realmente está teniendo lugar, ¿no crees?.


- Pues sí, pero los denominados “objetivistas” basan sus argumentos en las medidas y suelen referirse a las “pruebas ciegas” cuando arremeten con estos asuntos.

Te diré una cosa Mark, lo peor de las pruebas ciegas es cuando son hechas por sordos.
Todos hemos leído alguna vez en foros a individuos que afirman que los cables no muestran diferencias sonoras y que se puede probar con medidas.
Sin embargo se olvidan de utilizar el instrumento de medida más avanzado del planeta, sus oídos.

Referente a las medidas podría decirte que cuando lo que mides no se corresponde con lo que escuchas, es que estás midiendo algo equivocado.
Y también, parafraseando a Albert Einstein, ”No todo lo que se puede contar cuenta, y no todo lo que cuenta se puede contar”.

Depende mucho de lo que se mide, cómo se mide y, sobre todo, cómo se interpreta lo que se mide, porque también hay mucho subjetivismo en la pretendida objetividad científica.


El problema con la hi-fi es que muchos de los cambios que escuchamos son debidos a pequeños cambios en la compleja señal musical que a nivel psicoacústico son muy importantes, y muy difíciles de medir, asumiendo que sabemos lo que queremos medir.

No me cabe la menor duda de que el sistema oído-cerebro es la última herramienta para discernir el sonido de alta calidad.
Aquellos que sigan considerando solo como importante en un cable la resistencia, capacitancia e inductancia (que, efectivamente, son los componentes de un filtro), en los tiempos que corren, se han quedado en la época de las cavernas.
Son muchos los aspectos a considerar, además de los citados anteriormente.   
   

Al hablar de la corriente eléctrica hemos de tener presente que se trata de ondas electro-magnéticas y por tanto no considerarlo exclusivamente un fenómeno eléctrico, que lo es, pero también magnético.
Pincha aquí y aquí Mark, ya sabes que no da corriente.

- Bueno, ¿no me irás a hablar ahora de física cuántica?

- Realmente no, pero tampoco podemos desdeñarla. Y fenómenos que permitan controlar el spin del electrón y otras lindezas están irrumpiendo en este ámbito, y cada vez con mayor frecuencia, por lo que.... “cosas veredes” amigo Mark.
Los avances en este campo resultan difíciles de “digerir” para los comunes mortales como tú y yo pero ahí están, aunque con frecuencia su explicación se escape a nuestro raciocinio.
Como dijo Richard Feynman, cualquiera que afirme que comprende como funciona la mecánica cuántica, realmente no lo entiende.
Y como decía Groucho Marx, “mi oído sabe más que yo”.


- Independientemente de todo eso es lógico que nos hagamos preguntas al respecto.

- Está claro que la regla del audio "basura entra —> basura sale“ se extiende más allá de la fuente -> amplificación -> altavoces.
La basura ya está presente en el panel eléctrico del edificio y puede penetrar, crecer y acumularse a medida que viaja a través de la casa e irradiarse por todo nuestro equipo, causando distorsiones. Por no hablar de la que genera el propio sistema de audio.

Podríamos decir que las interferencias EMI/RFI que afectan a un cable de alimentación pueden degradar el sistema de audio de la misma manera que las cataratas desenfocan la visión.
Y podríamos seguir hablando de la integridad de las conexiones y su papel en la disminución de la impedancia al flujo de corriente, de la evitación de vibraciones y buenos ajustes para evitar el microarco …….en fin, un tema complejo.

- Je,je, veo que sigues a vueltas con los gremlins.

Mark, en nuestro hobbie un montón de cosas son invisibles: campos magnéticos, campos eléctricos, vibraciones, ondas acústicas, ondas electromagnéticas, RFI/EMI......
Resulta curioso que en la actualidad haya individuos que cargan la batería de sus dispositivos móviles por inducción y no se cuestionen para nada lo que aquí estamos hablando.

- Jeff, en nuestro caso lo tenemos muy claro pero creo que sigue habiendo mucha gente para quienes gastar 100 o 200€ en un cable sigue siendo impensable ya que para ellos equivale a tirar el dinero.

- Los cables de alimentación no tienen que costar miles de euros para funcionar apropiadamente, y los modelos económicos y bien construidos van a suponer siempre una buena inversión.
Eso sí, teniendo cuidado de no sufrir los efectos de un cuello de botella aguas arriba. Me refiero a la línea eléctrica o a la regleta en que se enchufen porque en esos casos su efecto va a estar minimizado por esas condiciones.                                                                   

Si te gusta el tipo de presentación sonora de la vieja escuela, lo que se ha dado en llamar "vintage", basada fundamentalmente en un rango medio muy presente, precisión tonal y concediendo poca atención a los pequeños detalles, la atención que se ha de prestar a los power cords puede ser menos relevante que si disponemos de un sistema más resolutivo.

Como con cualquier otra cosa, el tiempo que dediquemos a aumentar nuestra  experiencia en este ámbito es el mejor maestro para determinar nuestra consideración acerca de la relación entre el coste y el rendimiento.

- ¿Quieres decir que en estos casos los cables de alimentación carecen de importancia?

- Para nada, sí la tienen, pero sus efectos en estos sistemas basados en la musicalidad no son tan patentes.
Al utilizarlos en ellos se notará más presencia y un mayor nivel de detalle, y cuando digo detalle me refiero a toda la gama de frecuencias y no a los agudos, que es lo que algunos confunden con detalle.

Por cierto, es posible que la percepción subjetiva de los agudos disminuya debido a que, en parte, son debidos a los gremlins que se suman a la señal musical, distorsionándola.
Y también es posible que los oyentes poco experimentados crean que ha disminuido la dinámica, cuando en realidad suele ocurrir lo contrario, debido a que nuestro cerebro asocia con facilidad la distorsión con un aumento del volumen sonoro (razón por la cual la eliminación de distorsiones de un sistema invita a girar el potenciómetro).


Esos agudos exacerbados son los causantes de la dureza en altas frecuencias en los sistemas muy resolutivos, algo que impide que las sesiones de escucha sean relajantes y placenteras.
Esto es debido a la estimulación de la reacción de supervivencia de nuestro sistema nervioso, al causar un estado de alerta inconsciente que conduce a la irritación y a la fatiga auditiva.

Y en estos sistemas se nota mucho más, al fin y al cabo los equipos high end son instrumentos de medida en cierto modo, puesto que “cualquier cosilla se nota”.
Precisamente por eso resulta más difícil afinarlos apropiadamente para que su escucha resulte placentera, envolvente y musical.

- He visto últimamente que comienzan a proliferar dispositivos para sujetar los conectores de los power cords y también para mantenerlos aislados del suelo. ¿No crees que es un poco exagerado todo eso?

Aunque te pueda parecer increíble, los cables de alimentación están sometidos a vibraciones, además de generarlas ellos mismos también. Y eso deberíamos procurar evitarlo porque un conductor que vibre en un campo electromagnético genera corrientes parasitarias en él.
Los campos electrostáticos externos también pueden interaccionar con los del propio cable.
Además deberíamos mantener firmes las conexiones y limpiar los contactos ya que si están sucios o flojos se promueve el microarco, causante de ruido.
Y esto es importante no solo en el sistema de audio sino en cualquier lugar de la casa porque todos los enchufes están conectados entre sí, y el ruido es sumativo y acumulativo en cualquier lugar.


- Hay mucha gente que no tiene el menor interés en experimentar con esto y se manifiestan “no creyentes”. La verdad es que es un tema que aburre un poco, ¿no te parece?

- Cuando escucho “es que yo no creo”……en fin, simplemente no opino.
Como dice Carl Sagan, no puedo convencer a un creyente de nada, porque su creencia no está basada en evidencias, sino más bien en una arraigada necesidad de creer.
Por eso no trato de convencer ni debatir al respecto, sino que muestro mi punto de vista sin la pretensión de que nadie cambie de opinión si no es su deseo.

Las diferencias obvias al reemplazar los cables de serie con uno mejor deben ser un nivel de ruido notablemente reducido y una mejora sorprendente en la microdinámica que se traducirán en cambios audibles (a veces sutiles, otras veces considerables) en los gradientes de presión sonora y la inmediatez, así como en la colocación espacial y riqueza tímbrica de las voces e instrumentos.
Conviene evitar diseños que alteren el equilibrio en la gama de frecuencias o desplacen los detalles hacia adelante o hacia atrás en la escena sonora, o aquellos que mermen las cualidades dinámicas de nuestro sistema musical.
Y, lo más importante, experimentarlo uno mismo ya que la experiencia es la base del conocimiento, lo demás es información.

« Última modificación: 06 de Marzo de 2020, 06:55:16 pm por Rocoa »

Rocoa

  • Administrador
  • Usuario Completo
  • *****
  • Mensajes: 240
    • Ver Perfil
    • Tocando al viento
Re:CABLES DE ALIMENTACIÓN
« Respuesta #6 en: 04 de Marzo de 2021, 11:13:37 pm »
Artículo interesante. Utilización en el campo de la medicina de cables  y acondicionadores "audiófilos".

https://www.theaudiobeat.com/blog/shunyata_research_medical.htm?fbclid=IwAR3y_lfj-O3KC3-x8K5KT86NfDAL1nn3OiLeg8ocGY65Jl2wZKRf-SWSOlM

https://www.youtube.com/watch?v=gY_g2Txqmoc&feature=youtu.be

Shunyata ha creado una división de productos orientados al campo médico, CIS.

https://clearimagescientific.com/
« Última modificación: 04 de Marzo de 2021, 11:16:48 pm por Rocoa »