Autor Tema: RED ELÉCTRICA. CUESTIÓN DE "ALIMENTACIÓN"  (Leído 871 veces)

Rocoa

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RED ELÉCTRICA. CUESTIÓN DE "ALIMENTACIÓN"
« en: 17 de Julio de 2019, 09:52:27 pm »
Con frecuencia encendemos nuestro sistema de audio y nos sentamos confortablemente para disfrutar de una audición pero pocas vece nos paramos a pensar sobre el origen de todo esto, el principal responsable de que podamos utilizar toda esa tecnología, la energía eléctrica. Sin ella pocos de los valores sobre los que asientan las bases de la civilización actual tendrían validez y, como su accesibilidad se ha vuelto algo cotidiano y normal para todo el mundo, ni siquiera nos cuestionamos sobre lo que es en realidad la energía eléctrica y cuales son las condiciones en que es suministrada a nuestros hogares.


Reducido a su esencia, un sistema estéreo podríamos considerarlo como una máquina que convierte la energía eléctrica que llega a nuestros hogares en el movimiento de los transductores, lo cual crea el sonido que escuchamos.
La música que escuchamos en nuestro sistema de audio procede, en definitiva, de la electricidad, por lo que deberíamos prestar atención al acondicionamiento de la energía eléctrica que alimenta nuestro sistema.

El interior de la mayoría de equipos electrónicos funciona con corriente continua. Sin embargo la corriente que nos llega a las tomas de las paredes es alterna y esta ha de ser transformada en continua mediante las fuentes de alimentación de los aparatos. Ello es debido a la sencillez por la que puede ser transformada y tratada de una manera que no es posible realizarlo en la corriente continua.

Comentemos la necesidad de elevar la tensión en la salida de las centrales para reducir las pérdidas en el transporte y su posterior reducción para acondicionar el voltaje a las instalaciones de consumo.
La razón de los altos valores de la tensión empleados en las redes de transporte radica en que, a mayor tensión, menor corriente se necesita para transmitir una determinada potencia. Y menores corrientes implican que se necesita menos material conductor y se disminuyen las pérdidas debidas al transporte.
La señal eléctrica está compuesta por el producto de una corriente (intensidad) y un voltaje (tensión) que varían en el tiempo .

Potencia (W) = Tensión (V) x Intensidad (I)


Mediante transformadores es posible aumentar la cantidad de voltaje disponible a costa de disminuir la corriente, y viceversa. Digamos que la potencia a ambos lados del transformador es constante.

De un modo simple podría considerarse la tensión o diferencia de potencial como la mayor o menor fuerza o presión que se ejerce sobre las minúsculas partículas atómicas responsables del transporte de la electricidad que son los electrones. Los electrones se mueven a lo largo de los conductores eléctricos y lo hacen con mayor velocidad cuanto mayor es esa fuerza. La unidad que mide esa tensión es el voltio y el valor nominal de la tensión que tenemos en nuestras casa es 230 voltios que, como bien sabemos, no es un valor universal.

Otro valor característico de la energía eléctrica que consumimos es lo que se denomina frecuencia, que está directamente relacionada con la velocidad a la que giran las máquinas generadoras de dicha energía o alternadores. La frecuencia que utilizamos es de 50 Hz y ese valor es el que gobierna la mayoría de los motores eléctricos como sería el caso de los giradiscos.

Volviendo ahora al transporte de la energía desde las centrales eléctricas a través de centenares de Km, por razones de pérdida de energía ese transporte se hace con valores de tensión muy superiores a los que tendremos en nuestros hogares y esa tensión se va reduciendo gradualmente hasta efectuar la conversión final a 230 voltios cerca de los locales de utilización mediante transformadores.


Las líneas que vemos en el exterior están elevadas por un transformador a altos valores de voltaje (de ahí el nombre de "alta tensión") a costa de tener bajos valores de corriente para conseguir que se transforme en calor la mínima parte de la señal eléctrica (es decir, evitar el Efecto Joule).
O sea que por razones económicas la energía eléctrica es generada por las compañías proveedoras a voltajes relativamente altos.
En las subestaciones de reparto se reducen las tensiones de distribución o reparto, normalmente entre 36 y 132 kV (alta tensión) a tensiones entre 10 y 30 kV. (media tensión). Las líneas de distribución en media tensión pueden ser aéreas o subterráneas.
En las cercanías del edificio donde se va a utilizar la señal es restaurada mediante otro transformador, bajando el voltaje al valor que nos es familiar (230 V).


Dejando a un lado la corriente trifásica, en nuestros hogares solemos emplear tres conductores, la fase, el neutro y la toma de tierra. Los dos primeros son los que realmente transportan la energía eléctrica, mientras que el tercero se conecta a determinadas partes metálicas de los aparatos (principalmente los chasis de los mismos) por razones de seguridad y para evacuar la corriente de deriva que se pueda generar.


Es muy importante tener en cuenta la toma de tierra para el correcto desempeño de nuestro sistema musical. Su misión es derivar al terreno, de ahí su nombre, corrientes de todo tipo que se puedan originar debidas al mal aislamiento o por causas atmosféricas (caída de rayos), además de la inevitable corriente de deriva que se produce en los aparatos.


Una toma de tierra mal instalada, o bien una toma degradada y, por tanto, con mucha resistencia de paso, disminuye este efecto protector de manera que las corrientes de alta frecuencia (parásitos y ruidos) procedentes de los dispositivos electrónicos que debían derivarse a tierra no se verán atenuadas sino reflejadas y enviadas a otros aparatos, pudiendo afectar a su correcto funcionamiento.
Esto es debido a que el neutro está referenciado también a tierra. El hecho de que se vea afectado debido a derivas a tierra mal instaladas, afectando el funcionamiento de algunos aparatos, se conoce como ruido en modo común.

También pueden surgir problemas debido al ruido de tierra inter-sistema, que es el que ocurre entre varios aparatos conectados a la misma tierra, debido a "bucles de masa" (en el bucle que forman todas las tierras de los aparatos interconectados no debería fluir corriente, algo que a veces ocurre).

Como todas las centrales están conectadas en paralelo, y los consumidores también, lo que ocurre es que la alimentación de energía eléctrica que tenemos en nuestro hogar sufre la influencia no solo de todo lo que tenemos enchufado (frigoríficos, lámparas, computadoras, lavadoras, etc.) sino además de todo lo que tienen nuestros vecinos, no solo los que viven en el mismo edificio sino también los conectados al mismo transformador, lo cual puede alcanzar números considerables dependiendo de la configuración de la red de distribución eléctrica.
Y hay equipamientos eléctricos como frigoríficos, lámparas fluorescentes, televisores, equipamiento informático, máquinas con motores eléctricos, etc. que causan serias perturbaciones en la tensión del sector de la red que utilizamos.

Todas esas perturbaciones son transmitidas a través de los hilos conductores de la instalación eléctrica por lo que estarán presentes en la toma de enchufe que alimenta nuestro preciado sistema de audio perturbando su normal funcionamiento. Más aún, ciertos componentes del mismo como DACs y lectores de CDs producen ellos mismos bastantes interferencias en el equipo.

Por tanto deberíamos actuar en dos direcciones:

1.- Intentar evitar que las interferencias exteriores alcancen nuestro sistema.

2.- Limitar las posibilidades de interferencia de los diversos componentes del equipo entre sí.

A la entrada de nuestra casa la energía eléctrica tiene que atravesar un dispositivo, el contador, que es el principal responsable de las sorpresas que tenemos algunos meses cuando llega el recibo de la compañía suministradora. -¡Rayos! ¡Nunca pensé que dejar esta etapa de potencia en clase A permanentemente encendida, para que esté siempre a punto, fuese tan caro!-.

Al contador le sigue un conjunto de dispositivos de protección, los disyuntores.
Hasta hace unos años el primero era el ICP (Interruptor de Control de Potencia) que cumplía la doble función de proteger a los utilizadores de los equipos eléctricos de descargas y también de evitar que cada consumidor utilice más energía de la que ha contratado a la compañía.
El ICP solía conectarse a un interruptor general que no tiene otro cometido que cortar el suministro eléctrico cuando se acciona. En la actualidad, tras la instalación de los nuevos contadores digitales, ya no es necesario este dispositivo.


El IGA (Interruptor General Automático) es un dispositivo nuevo que se desconectará cuando la potencia sea mayor que la permitida por la instalación, por lo que se evitarán sobrecargas y cortocircuitos.

El PCS (Protector Contra Sobretensiones), al igual que el anterior, es un mecanismo actual que evita que los aparatos eléctricos sufran daños por una sobretensión

Después encontramos el ID (Interruptor Diferencial) que se desconecta de manera rápida cuando se produce una fuga a tierra por algún defecto o anomalía en la instalación o en algún aparato eléctrico. Desconectando el sistema protege a la persona que toque un aparato defectuoso, evitando calambres por descargas eléctricas o accidentes mayores.

Y por último los PIAS (Pequeños Interruptores Automáticos) para las diferentes líneas que van a configurar la red doméstica. Son los que habitualmente llamamos magnetotérmicos.


Antes de llegar a los puntos de utilización, los circuitos eléctricos pasan por una gran diversidad de puntos de derivación que suelen ser compartidos por diversos circuitos.
Pongamos el ejemplo de la cocina en donde enchufamos batidoras, exprimidores, la vitrocerámica, lavadora, lavavajillas, el frigorífico, -particularmente nefasto-,etc. 
Todas estas máquinas son fuentes generadoras de perturbaciones en la red de energía eléctrica, que se propagan más fácilmente por la proximidad relativa y también, y fundamentalmente, por el hecho de que las instalaciones eléctricas están conectadas en paralelo.
Toda esta situación de interferencia y perturbación va a influenciar el sonido final del sistema de audio traduciéndose en una menor resolución y limpieza del mismo, y solo después de haberlo resuelto nos damos cuenta de que pueda tener una influencia tan grande en la música que escuchamos.

Muchos aficionados al audio-vídeo refieren que durante la madrugada y el domingo por la mañana (lo cual coincide con las horas en que hay menos aparatos enchufados a la red) su sistema rinde mucho mejor que durante otras horas. Esto es debido al hecho de que hay mucha menos distorsión en la red.
Aunque los aparatos electrónicos han aumentado sus prestaciones en los últimos años, no ha ocurrido lo mismo con la calidad del suministro eléctrico.

La tensión de la red no está exenta de fluctuaciones y perturbaciones, fenómenos que perjudican notablemente el comportamiento de nuestros equipos.
Así podríamos hablar de estabilizar la tensión, lo cual no es fácil.
También de limpiar la mayoría de perturbaciones que afectan a la línea y que se propagan de diversos modos. Las más nefastas, pero más fáciles de eliminar, son las que se transmiten directamente por los cables que transportan la propia energía eléctrica y que pueden ser de dos tipos: las de tipo simétrico o modo normal (que se propagan de modo simétrico entre la fase y el neutro) y las de tipo común (que se establecen entre fase y tierra o bien entre neutro y tierra).


Y existen otras que se propagan por vía electromagnética (EMI) y que viajan por el aire como lo hacen las ondas de radio (RFI). Estas son más difíciles de eliminar porque hay que utilizar complejos procesos de blindaje.

También pueden ocurrir picos de tensión por múltiples circunstancias (como las descargas atmosféricas) que provoquen que el valor nominal de la tensión sobrepase los 230 voltios nominales con creces. 1000 voltios no es un valor tan extraño, aunque en periodos muy cortos de tiempo, afortunadamente.


Además de los pequeños electrodomésticos (secadores, batidoras….), los frigoríficos son una de las principales fuentes de interferencia. También los televisores y computadoras que contienen en su interior una fuente de alimentación de tipo conmutado inundan la red con una inmensidad de impulsos de interferencia. Las horas de consumo más problemáticas actualmente no son aquellas en las que las industrias trabajan sino las de mayor actividad doméstica (cuando los televisores y ordenadores están enchufados en todos los hogares).

La presencia de corriente continua es otro problema del suministro eléctrico.
¿Cómo es eso de que la línea eléctrica que alimenta mis aparatos porte también corriente continua?¿No se trata de corriente alterna?
Es verdad que la tensión distribuida por las compañías suministradoras de energía eléctrica es alterna sinusoidal y varía alternadamente entre valores positivos y negativos. Si los aparatos enchufados a la red se comportasen idealmente, las zonas positiva y negativa de la tensión alterna serían exactamente iguales, de lo que resultaría un valor medio nulo por lo que la tensión alterna oscilaría de forma simétrica en torno al valor cero.
Como no vivimos en un mundo ideal, ni todo lo enchufado a la  red se comporta de ese modo, eso no es así.

Cada vez hay más aparatos que hacen uso de las fuentes de alimentación conmutadas, muy eficientes, con un rendimiento elevado, pero con el gran inconveniente de poseer un circuito rectificador conectado directamente a los terminales de entrada de la tensión, sin la interposición de transformador. De este modo existe una pequeña componente de tensión unidireccional en los 230 voltios.


Además, algunos aparatos eléctricos de gran potencia tales como máquinas de soldadura o motores eléctricos provocan variaciones asimétricas en el valor de la tensión de alimentación, de lo cual resulta que los picos positivos y negativos de la tensión dejan de ser idénticos, o sea, es como si el valor medio dejase de ser cero. 
Entonces es como si la tensión de la red oscilase en torno a un valor que puede estar algunas decenas de voltios abajo o arriba de la línea del cero, lo que es equivalente a tener una tensión alterna pura a la cual le sumamos una tensión continua.
Y este es el significado decir que existe un nivel de tensión continua (DC) en la red eléctrica. 

Ese nivel de DC magnetiza el núcleo de los transformadores perjudicando la transferencia de energía magnética entre el primario y el secundario (deformando aún más la tensión sinusoidal) y produciendo vibraciones mecánicas (el famoso hum).
Y este nivel será mayor en los horarios con picos de audiencia televisiva y de uso de computadoras.

En definitiva, en la práctica nos vamos a encontrar con que la corriente eléctrica que alimenta nuestros equipos está afectada por multitud de variables indeseadas como son variaciones de frecuencia, transitorios (aumentos de tensión instantáneos en el rango de los nanosegundos), picos de tensión, armónicos (distorsión de la onda senoidal), subidas y bajadas de voltaje por extensos periodos de tiempo, problemas de EMI/RFI, desbalanceo de fases......

« Última modificación: 31 de Marzo de 2020, 04:21:31 pm por Rocoa »

Rocoa

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Re:RED ELÉCTRICA. CUESTIÓN DE "ALIMENTACIÓN"
« Respuesta #1 en: 17 de Julio de 2019, 09:52:42 pm »
La situación se ha vuelto más complicada en las últimas décadas en relación al ruido eléctrico ya que todos los aparatos eléctricos generan ruido de algún tipo.

Los aparatos que conectamos a la red están preparados para operar con una corriente sinusoidal a 50 Hz (ciclos por segundo) con una tensión de 230 voltios. Y, efectivamente en España la tensión alterna tiene valores nominales de 230V entre fase y neutro y una frecuencia de 50 Hz. Esto significa que la tensión en nuestro enchufe alterna su sentido (pasa de positivo a negativo, y otra vez a positivo) 50 veces cada segundo, siendo la intensidad eléctrica que fluye determinada únicamente por las características de la carga conectada.

Pero por diferentes razones se puede presentar un flujo eléctrico a otras frecuencias diferentes a los 50 ciclos y el voltaje puede oscilar también.
Nos referimos a las perturbaciones producidas por las cargas no lineales (inductivas). Estas cargas generan, a partir de las ondas sinusoidales a la frecuencia de la red, otras ondas de diferentes frecuencias ocasionando el fenómeno conocido como generación de armónicos.

Muchos aparatos necesitan campos magnéticos para su funcionamiento y consumen un tipo de energía denominada energía reactiva. El motivo es que este tipo de cargas (denominadas inductivas) absorben energía de la red durante la creación de los campos magnéticos que necesitan para su funcionamiento y la entregan durante la destrucción de los mismos.
Con las cargas no lineales se producen corrientes armónicas que circulan hacia atrás, aguas arriba, en el sistema de distribución y en el secundario del transformador de distribución.

Los armónicos son un fenómeno que causa problemas tanto para los usuarios como para la entidad encargada de la prestación del servicio de energía eléctrica ocasionando diversos efectos nocivos en los equipos de la red.
Son tensiones o corrientes sinusoidales que poseen frecuencias que son múltiplos enteros de la frecuencia a la cual el sistema de alimentación está diseñado para operar. Las formas de onda distorsionadas pueden ser descompuestas en una suma de la señal de frecuencia fundamental y las armónicas.


Los dispositivos y los sistemas que producen armónicos se encuentran presentes en todos los sectores, es decir, el industrial, el comercial y el residencial.

El proceso de rectificación que convierte la AC en DC es muy ruidoso. Grandes cantidades de armónicos de 50Hz se generan en la fuente de alimentación y se propagan hacia delante en los circuitos y hacia atrás en la red eléctrica. Si se utilizan diodos semiconductores, generan una alta frecuencia adicional causada por su naturaleza de interruptor cambiante.

Los modernos aparatos conectados a la red generan una gran cantidad de ruido. Las fuentes conmutadas, una gran idea en muchos aspectos, son muy eficientes pero generan gran cantidad de ruido.
Las sencillas fuentes de alimentación que montan las computadoras y discos duros, con su filtración mínima, producen una significativa cantidad de ruido.

Las electrónicas digitales son omnipresentes en los sistemas actuales y ciertamente no son lo mejor en lo que se refiere a la repulsión del ruido y a la generación del mismo. De hecho los aparatos digitales del sistema contribuyen  a la mayoría de aberraciones que se producen en la señal musical como exceso de grano y aspereza.
Los servidores digitales, NAS y modems utilizados en los actuales sistemas musicales presentan particulares problemas en lo que se refiere al ruido que derivan a la línea eléctrica que, simultáneamente, alimenta otros componentes de audio y que termina por degradar las prestaciones sonoras del equipo.
Si un producto es digital en su naturaleza, los pulsos generados en el mismo a veces siguen la misma ruta dentro de cualquier elemento del sistema o hacia atrás en la línea eléctrica.

Muchos otros aparatos como los microondas, frigoríficos, batidoras, etc. generan ruido y casi todos los aparatos domésticos montan un microprocesador en su interior. Y, obviamente, los fabricantes de aparatos no se preocupan por gastar unos cuantos euros para incluir filtraje en sus productos y así mejorar la vida de los audiófilos.

No olvidemos las redes PLC propias y de nuestros vecinos, incluyendo la señal portadora de la compañía eléctrica para gestionar los contadores actuales.

Y el ruido no desaparece por arte de magia en la toma de tierra. De hecho la toma de tierra es con frecuencia una importante fuente de ruido y las corrientes de alta frecuencia que circulan por la misma poseen a veces unas trayectorias muy complicadas, pudiendo fluir a cualquier aparato conectado a la red.
No podemos imaginarnos lo complejos que son los caminos de las corrientes a través de nuestras casas.

El suministro eléctrico es realmente un sumidero gigante de todo el ruido eléctrico de nuestros vecinos y del que nuestros propios aparatos añaden a la red. Así, el enemigo está más cerca de lo que pudiéramos pensar (en nuestra propia casa).

He visto como muchos audiófilos gastaban ingentes sumas de dinero en cambios de equipamiento buscando una pretendida mejora pero con constante insatisfacción. ¿Por qué no comenzar por “la verdadera fuente”: el suministro de energía? Suele ser el eslabón más débil de la cadena.
Cuando se limpia la distorsión de la red se comprueba que el sonido del equipo cambia completamente.

La música que escuchas en tu sistema procede, en definitiva, de la electricidad. Es el suministro de corriente eléctrica procedente de los cables de red que fluye a través de varios componentes el que es eventualmente convertido en ondas sonoras que podemos escuchar al final del proceso. Cuanto más limpia sea la electricidad y cuanto menos se impida su fluyo mejor será la reproducción sonora de la fuente que estemos escuchando.
Todos los componentes agradecerán el suministro limpio y eficiente de corriente eléctrica. Y lo percibiremos mejor cuanto más resolutivos sean.

De la misma manera que los nutricionistas refieren "somos lo que comemos", la música que escuchamos está condicionada por la calidad del suministro eléctrico.
« Última modificación: 17 de Julio de 2019, 09:56:12 pm por Rocoa »

Rocoa

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Re:RED ELÉCTRICA. CUESTIÓN DE "ALIMENTACIÓN"
« Respuesta #2 en: 17 de Julio de 2019, 09:52:54 pm »
Entonces, ¿qué ha de hacer el audiófilo interesado en mejorar esta situación?

Lo ideal es que el sistema de audio sea alimentado a partir de una línea eléctrica dedicada derivada directamente desde el punto de alimentación general de la casa (que habitualmente llamamos cuadro eléctrico).
Considero que se trata de la medida más importante y menos costosa para no tener un "cuello de botella" en la alimentación del sistema de audio.

Consistiría en llevar tres conductores (fase, neutro y toma de tierra) desde el cuadro hasta el lugar en donde se encuentra el equipo de audio.
Al instalar un circuito diferente de los otros deberemos procurar también que su protección sea individualizada por lo que se montará un diferencial específico (normalmente de 16 Amperios) y también su propio magnetotérmico o fusible. Una situación ideal podría ser el montaje de dos líneas radiales independientes, una para equipamiento digital y otra para analógico (o incluso tres).


Es necesario insistir en la calidad de la toma de tierra, no sólo en lo referente a la seguridad sino también en lo que concierne a la calidad de sonido. Muchas de las instalaciones más antiguas no disponen de la misma y si la tienen suele ser de mala calidad. Eso tiene fácil solución clavando varias piquetas de cobre en una zona de un local en la que se mantenga razonablemente húmedo el suelo. Es importante, desde el punto de vista sonoro, que la tierra del sistema de audio sea independiente de la de los otros aparatos.
Debemos evitar el recurrir al proceso fácil de conectar la tierra a la canalización del agua o la calefacción pues, además de poseer una resistencia considerable, en muchos casos los tubos que se introducen bajo tierra no son metálicos, lo cual invalida nuestras pretensiones, por no hablar de cuestiones de seguridad.


Para poder liberar nuestro sistema de esas interferencias contamos con una amplia oferta de dispositivos. Existen diversos tipos de filtros de red, la mayoría utilizados en computadores y equipamientos informáticos, siendo mucho más difícil que lo hagan bien en un sistema de audio.
Los resultados obtenidos con un buen acondicionador de red van a depender de la calidad del suministro eléctrico y de las características del sistema en el que se incluya.
Un buen distribuidor de corriente con tierra en estrella siempre va a resultar beneficioso.


Si queremos algo más sofisticado podemos optar por regeneradores, filtros, balanceadores y también aparatos de última generación que utilizan el marchamo "cuántico" como estrategia de marketing y que proporcionan resultados muy interesantes.


El acondicionador de red es un tipo de equipamiento que suele ser visto con algún escepticismo por la mayoría de personas y no es precisamente considerado “un bien de primera necesidad” por los aficionados a la escucha de música.

La utilización de un buen acondicionador en equipos digitales supone una gran espacialidad y apertura en el sonido, quedando como suspendido en el aire, muy fluido. La capacidad de resolución aumenta, los silencios entre notas se perciben claramente, no existe en el aire ese velo que sólo tras haber desaparecido se evidencia que existía entre los sonidos más débiles y más fuertes. Lo más sorprendente con los buenos acondicionadores específicos para audio es que la gama dinámica aumenta y el ritmo de la música se acelera.


Experimentar también con la polaridad invirtiendo las patillas del schuko introducidas en la base de enchufe de cada aparato y escuchar atentamente puede ser interesante. Aunque hay personas que tienen más sensibilidad que otras para esto, en muchos casos se tiene una preferencia clara por una de las dos posiciones. Debe realizarse con cada uno de los componentes del equipo de audio y marcar la posición apropiada utilizando un buscapolos para ello. Por poner un ejemplo digamos que en el caso de un lector de CDs, hay una posición en la que la música parece más viva y con una proyección más frontal pero, a la vez, es como más agreste tanto en las cuerdas  como en las voces, principalmente en las femeninas; cambiando la fase al invertir el schuko en la base de enchufe, el sonido se muestra más calmado y suave, con mayor espacialidad y más retrasado.

La utilización de cables de red de buena calidad es fundamental también para obtener el 100% de rendimiento del sistema de audio. Muchos aficionados refieren que los resultados obtenidos con buenos cables de red superan a los obtenidos cambiando los de interconexión y altavoces, siempre y cuando estos sean de un cierto nivel de calidad.


Un punto crucial al respecto en la cadena es la conexión entre el propio power cord y el aparato, debiendo procurar que sea firme y estable para evitar vibraciones y mitigar el "microarco" (productor de distorsiones en la señal). Evitemos esto por favor:


Una forma fácil y barata de mejorar la integridad de la conexión es la utilización de teflón.


Y si utilizamos los Furutech NCF Booster, miel sobre hojuelas.


Saludos y felices audiciones.


« Última modificación: 19 de Julio de 2020, 01:50:08 pm por Rocoa »